martes, 26 de enero de 2010

(2da parte) La Liga de Maracuchos (Y un Colombiano) Extraordinarios

El Secuestro de Joe



II - El Capitán del Naglfar




En el capítulo anterior, nuestros extraordinarios maracuchos, a bordo del mítico navío vikingo llamado Naglfar (Na-guhl-far) que sobrevolaba los cielos buscando reunir a los miembros de la liga para una nueva aventura, se zambuyeron hacia tierra a la velocidad de una montaña rusa para rescatar a Marly, quien había sido desconcentrada del vuelo que producía su canto, y ahora iba en caída libre chillando sopranísticamente.

-"¡Maameeeeeh!"Gritó Alejandro, alargando la "eh" en "mami" (¡?), mientras el barco iba en picada, habiendo Mau Sinquija'a estabilizado la caída para que el barco y Marly fuesen a la misma velocidad. Casi todos los miembros de la tripulación se agarraban dificultosamente de alguna parte del barco, sus pies y sus ropas batiéndose al aire por encima de sus cabezas. La única excepción era Javi, quien, inalterable por la fuerza de la gravedad y por el viento (y por otras cosas más), caminaba por el casco del barco como un hombre caminando por una pared, con las manos en los bolsillos y el sombrero de copa todavía en su lugar.

-"¿Quihubo Marly?" Dijo Javi, caminando por la sección del barco más cercana a Marly. Ella lo miraba con sus redondos ojos muy abiertos, respirando como mujer que da a luz, ventilándose el rostro con las manos, moviéndolas como abanicos de señora. "¿Sabes? Creo que sería muy buena idea si intentas relajarte y empiezas así como a cantar. ¿Sí o qué?" Le sugiró tranquilamente.

-"¡Eeeeek! ¡Aleeeh, quítamelo!" Gritó Marly desesperada.

-"¡Javi, mardito, dejá la vaciladera y agarrála, ¿qué guevonada es?" Vociferó Alejandro.

-"No es así tan sencillo, en realidad. Porque si yo vengo y toco a alguien, y esa persona està cayendo, entonces empezaré a caer yo también." Respondió Javi.

-"¡Que mojón! ¿Cómo hacéis con el sombrero entonces? Lo estáis tocando y no se está cayendo." Respondió Ale.

-"Sí, pero eso es distinto." Respondió Javi.

-"¡Dejen de discutir superpoderes, coño!" Gritó Nati.

-"Exacto." Dijo Javi. "No es no. ¿Sí o qué?"

-"Sí." Dijo el resto de la tripulación.

-"Que no." Respondió Javi, con impaciencia.

-"Está bien" Gritaron casi todos, excepto los más -lentos- de la tripulación, quienes todavía gritaron "Sí", (Pilas fue Carlos J. solamente).

-"que nooo, dije." Respondió Javi al haber escuchado el sí de los más -lentos- de la tripulación.

-"¡Joder al coño con todoj ujtedej!" Gritó Ale. "¡Mau! ¡Do a Barrell Roll!"

-"Alejandro." Acotó Mau Sinquija'a tranquilamente, agarrándose del timón luego de colocarle una palanca que lo trancaba fijo en su lugar. "Por favor dime que no me has visto cara de saber hacer una maniobra de 64 en un navío vikingo gigante."

-"¡Molleja 'e fácil, a que voy yo y la hago!" Gritó Ale.

-"Ay coño 'e su madre con Alejandro y la testosterona, verrrjjga." Se lamentó en voz baja Vanessa.

-"¡Maax! ¡Alee!" Gritó Jesús, quien estaba abrazado al mástil, intentado llamarles la atención. Cuando Max y Alejandro miraron a Jesús, él estaba sosteniendo una cuerda entre sus brazos, y los miraba a ellos y miraba la cuerda y los volvía a mirar como queriendo decirles algo. Entonces compartieron miradas los tres y, habiendo jugado video juegos juntos hasta la inconsciencia, no hacían falta palabras para que entre ellos entendieran la maniobra que Jesús proponía. (Mau entendió porque él entiende física cuántica)

Fue así como sigue a continuación, simultáneo, eficiente, y ejecutado con precisión de ballet ruso. Jesús soltó la cuerda, la cual empezó a alargarse con la caída. Mau quitó la palanca y se soltó del timón, golpeando su espalda contra la entrada al camarote del capitán. Alejandro se impulsó con sus pies desde la baranda del barco y se dio un (madre coñazo, pero eso es lo dél) contra el timón del barco, y lo giró como ruleta rusa, comenzando el barco a dar un giro de 360º alrededor de Marly. Max se impulsó también desde la superficie del barco usando sus pies, con la diferencia de que él fue en dirección de Marly. Entonces, Max llegó a Marly al mismo tiempo que lo hizo la cuerda guiada por el girar del barco. Max abrazó violentamente a Marly y tomó a la cuerda en el momento en el que Ale ya estaba volviendo a enderezar el barco horizontalmente debajo de ellos dos y, por fuerza de gravedad, al terminar la maniobra, Marly cayó encima de Max sobre la cubierta del barco. Al terminar, todos aplaudían y se felicitaban los unos a los otros, alegres y aliviados.

Alejandro caminaba hacia Vanessa con meneo de sobra'o, sonrisa de oreja a oreja, los ojos chiquitos y los brazos abiertos como rapero exitoso-"¿Véis mami, que si pude?" Le dijo, para luego abrazarla, riéndose con su risa que empieza como la de Pulgoso y termina como la de Mel Brooks.

-"Gracias Max, gracias, gracias, gracias." Decía Marly, besándole los cachetes a Max, todavía encima de él.

-"Ehm, Marly, estem." Dijo Max. "creo que estás encima de mi, y parece, parece, digo yo, que creo que me disloqué el hombro."

"Ay, Sorry" Dijo Marly, poniéndose de pie. Max se incorporó tras ella, y la tripulación notó que él ahora tenía su hombro casi encima del pecho. Entonces Max se dirigió hasta el mástil y se golpeó el hombro contra la madera hasta que volvió a su lugar, lo cual tomó cerca de 4 a 5 brutales movimientos, sin que Max soltara al menos un quejido. Hecho esto y con cara de satisfacción, Max se dirigía de nuevo a las galeras donde los muñecos remadores estaban jugando play, cuando se percató de que todos lo miraban con asombro.

-"¿Qué?" Dijo Max, alzando los hombros.

-"Marico, o sea, hasta a Mel Gibson le dolió esa verga, así. Estás mal, Max, estás mal." Dijo Eduardo Valbuena, incrédulo.

-"Mi alma, normal." Respondió Max, torciendo la boca hacia abajo.

-"¡HeEey, Eduardo estaba aquíì!" Dijo Nati. "¡Se me había olvidado!"

-"Sí mija, y obvio que a Jesús también, o sea, no me puso ni un diálogo cuando estábamos cayendo. Ve que yo hubiese gritado más que Ana, si estuviera aquí."

-"Hey, verdad." Dijo el Javi. "¿Y Ana por qué no está aquí con nosotros?"

-"A que va Ana es un quest. Yo voy a que Ana va a ser un quest." Dijo Max.

-"Seeeh jee jeeeh," dijo Carlos, con su risa de Budai. "Conociendo a Jesús, conseguir a Ana va a ser un quest, y fijo me va a tocar a mí."

-"¿Marditos, ustedes no piensan empezar a respetar la fourth wall, y verga?" Dijo Jesús.

-"Muchachos, pero ajá, ya va, hablando ahora en serio, ¿Qué vamos a hacer?" Dijo Marly, ignorando el comentario de jesús. "Que vamoj hacé?" Dijeron todos en colombiano al unísono.

-"Verga,--" Dijo Carlos, haciendo una pausa.

-"Seguí haciéndote el guevón mardito, que tus delays son bien arrechos también." Le interrumpió Jesús. Carlos, en efecto, se hizo, y siguió hablando como si nada.

-"Je je je. Verga, conociendo a Jesús.--"(pausa)

-"Verga mijo conociendo a Jesús," le interrumpió Vanessa, "ésta va a ser una verga así toda romántica que cada uno va a buscar a su media naranja van a matar al dragón y todos van a ser felices para siempre y yo voy a terminar como una vieja solterona con 129348 gatos tomando té en Bogotá."

-"Demonios, verdad que Vanessa habla sin comas, de repente." Dijo Javi, pensativo.

-"Gatos, no. ¡Pollos!" Dijo Nati, emocionada.

-"Ve, tipo, yo no sé como va a terminar esta vaina," dijo Alejandro, riendo . "Pero una vaina va fijo. Jesús, de aquí al final de la historia, me va a chalequear con un coño disfrazado del guasón. Aunque sea una vez lo hace. Ese coño no se aguanta."

-"Ja, ja, ja" Marly rió. "Bueno, yo tampoco sé qué va a pasar,sólo sé que no puedo esperar a probar hasta donde llegan mis superpoderes." Dijo a Marly en tono parsimonioso de princesa disney.

-"Claro Marly, está bien, yo te entiendo. Los superpoderes y la marihuana y el éter y la guevonada, y todos fumamos arguile y nos metemos tres porros. Pero ajá, yo necesito saber hacia dónde voy, yo no quiero ser una vieja solterona. Yo tengo una hija. Yo no puedo estar metida en este barco toda la vida. Yo necesito saber a dónde hay que ir." Dijo Vane.

-"Bueno," dijo Mau Sinquija'a, como dice cuando obviamente sabe algo que los demás no. "¿Por qué no le hacen esa pregunta al capitán del barco?"

Mau Sinquija'a, de espaldas a la puerta del camarote, le dio dos golpes con la base de la mano, para luego alejarse de ella y cruzar los brazos mirándola, expectante. Segundos después, la puerta se abrió como por sí sola. Sólo oscuridad se veía a través de ella, y todos los tripulantes del barco observaban muy atentos. Se escucharon pasos del otro lado, el correr de telas, el manejar y tumbar de cosas por alguien en medio de la oscuridad. Entonces, vestido en boxers y franela blanca, con las piernas peludas, rascándose una nalga con una mano y frotándose el ojo con la otra, medio dormido y encandilado por la luz del sol, salió del camarote... el capitán del barco: Juan Diego Rangel.

-"Loco, ¿no sintieron así como turbulencia?" Dijo Juan Diego.

Continuará

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